lunes 27 de abril de 2009

Nada de esto fue un error...

Artículo de opinión de Lara Gª Ontiveros Cerdeño, publicado en Publielx

Ha llamado mi atención por dos motivos: primero, por tratarse de un artículo de opinión en un panfleto publicitario; segundo, por tratar el tema del periodismo. El documento en cuestión lleva por título "Quiero ser periodista". La autora, Lara Gª-Ontiveros Cerdeño, reflexiona en voz alta sobre la situación de precariedad en la que se encuentra la profesión periodística, basándose en su primera experiencia laboral ("Me tocaba pagar para poder trabajar", afirma), para concluir que la decisión que tomó hace cinco años (estudiar Periodismo) ha sido el error más grande en sus 24 años de vida. En mi opinión, defiende una postura un tanto radical, aunque no le falta razón en lo relativo al estado actual de la profesión.

El artículo citado me ha recordado otro caso similar: el mío. Hasta hace unos días y desde febrero de 2004, he trabajado en un periódico comarcal del Medio Vinalopó, al que me he entregado en cuerpo y alma desde el primer día, como si en ello me fuera la vida. En los papeles he aparecido siempre como ayudante de redacción, pero lo cierto es que he hecho de todo menos ser ayudante. Muchas veces, por amor al arte, consintiendo, como bien explica la compañera, pagar e incluso no cobrar para mantener un trabajo que, aun precario, me apasiona. Porque lo importante, si bien necesario, no ha sido el dinero sino la oportunidad de ser periodista. Desde que empecé me he sentido muy afortunada por dedicarme a lo único que he aspirado desde niña: contar historias verídicas en un periódico, así como agradecida con aquellos, los hasta ahora mis jefes, que me ayudaron a conseguirlo. Lo mantengo pese a lo traumática que ha resultado la última parte de la experiencia, debido a que, pese a todo, soy lo que soy hoy día gracias a ella, en su totalidad.

Siento que este capítulo de mi vida profesional haya terminado así, en los juzgados y en el psicólogo, pero mi dignidad está por encima de todo lo demás, incluso de mi vocación. He trabajado mucho, muchísimo por mantener a flote no sólo mi puesto de trabajo sino un producto periodístico que, aunque ajeno, consideraba como propio, y me siento orgullosa por ello. No me arrepiento de haberlo hecho, ni fue un error decidir ser periodista, principalmente porque creo que el periodismo me eligió a mí. Por tanto, seguiré aprovechando cuantas oportunidades se presenten para ser fiel a lo que soy: una contadora de historias vocacional.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sé de muy buena tinta que nadie te ha regalado nada en esta vida, tolo lo has conseguido por ti misma ... sin embargo, restando importancia a la necesidad d vivir has dado, y continúas haciéndolo, todo lo que tenías dentro.
La experiencia te hace más fuerte, te hace comprender la vida, ahora ya has roto el yugo, sal ahí y demuestra lo que vales, sé tu misma y cuçentalo todo, absolutamente todo con tus maravillosas palabras y tu infinito potencial.

Dicen que uno se da cuenta de lo que tiene cuando lo pierde, tus jefes lo estarán pensando, pobres necios.

Josh.

Lara Gª-Ontiveros Cerdeño dijo...

Hola. Soy Lara, la autora de ese artículo :)
Bueno ante todo me gustaria decir que es cierto que la postura que opté al escribir eso si es bastante radical, pero por otro lado también es todo cierto.

Por supuesto que no voy a darme por vencida pues yo elegí esa carrera y deseo encontrar algun sitio donde los empresarios no sean tan caraduras (la pena es que de esos sitios ya quedan pocos)

La cosa es esa, malos tiempos, malos empresarios, intrusismo por donde mires.... de todo.

Pero bueno que yo sigo buscando mi sitio en estemundo.

muchas gracias por este post.

saludos Lara