a Sierra (Albacete). Sábado Santo. .jpg)
Hacía un buen rato que me había levantado. Era mi último día de vacaciones y quería dedicarlo al relax y a asumir mi inminente vuelta a la rutina. Acababa de desayunar cuando oí unos ruidos extraños en la calle. En pueblos como éste cualquier sonido poco común llama inmediatamente la atención, y después de tres días perdida en la montaña, ya me había acostumbrado al silencio. Me asomé de inmediato a la calle y vi, a lo lejos, a un numeroso grupo de personas con pancartas y silbatos, que aporreaban botellas de plástico. Supuse que se trataba de una manifestación. Cogí la cámara fotográfica y salí corriendo. Acerté.
"Menos promesas. Más soluciones", creí escuchar. Una mujer con muletas se sentó en medio de la calle, sobre un paso de peatones. Cerraba la manifestación. Tras ella, un policía detenía el tráfico. Todavía no entendía muy bien a qué se debía aquella acción, qué se reivindicaba. Volví a correr. Me planté delante de los primeros manifestantes. Entonces, lo entendí. "El agua es un derecho para todos", decía el mensaje sobre un cartón que sostenía el hombre que encabezaba la protesta. Le seguía una enorme pancarta: "Agua. Soluciones. No más promesas". Había adultos, pero también niños. Una pequeña llevaba sobre su cabeza otra denuncia más clarificadora: "Alcaldesa, escucha, Peñarrubia no se ducha". Como yo, había otros tantos vecinos admirando boquiabiertos a la multitud avanzar por la avenida principal de Elche de la Sierra. Los manifestantes nos invitaron a dejar el papel de observadores y sumarnos a sus quejas. Por lo que alcancé entender, aquellas personas residen en la aldea de Peñarrubia y tienen serios problemas con el suministro hídrico.
Al parecer, los residentes en ese lugar tienen dificultades para acceser al agua potable. "Las tuberías que bajan el agua desde los depósitos se encuentran obsturadas por acumulación de cal, que disminuye la sección de tubo y por tanto limita el caudal", denuncian los vecinos mediante un blog, en el que se afirma que el problema se agrava durante los fines de semana o los periodos vacacionales, cuando aumenta el número de residentes en la aldea. Según ellos, arrastran la situación desde hace años, pero las autoridades competentes aparecen indiferentes al problema.
La manifiestación se prolongó por espacio de una hora, recorriendo las calles principales del municipio. Los organizadores se mostraron satisfechos con los resultados por el alto índice de participación que registró la acción reivindicativa, unas 200 personas, calculan. Pese a todo, lamentaron que la alcaldesa de Elche de la Sierra no les recibiera. Estaba ocupada. ¿Duchándose, quizá?
2 comentarios:
Gracias Lorena por tu reseña sobre la manifestación.
Sí, quizás la alcaldesa aprovechó que era sábado para ducharse. Gracias por tu sentido del humor y por hacerte eco de nuestra protesta.
Publicar un comentario en la entrada