Quiero un trabajo que me entusiasme, del que aprenda cada día. Un trabajo que potencie mi creatividad, en el me sienta útil; que me permita observar y entender el mundo, involucrarme. Un trabajo crítico y riguroso, que me acerque a tí, a tus problemas y aspiraciones. En el que no tenga que competir con mis propios compañeros, ni ser discriminada por ser mujer. Quiero un trabajo que me permita sobrevivir, alimentar a mis hijos (incluso tenerlos), atender las necesidades de mis padres enfermos, pagar una vivienda digna; que me deje tiempo libre para disfrutar de mi pareja o de mí misma; estudiar, relacionarme con otros, ir al cine (al menos una vez al mes) y comprar algún libro.
Quiero un trabajo que no me frustre, ni me haga sentir como un simple peón de una fábrica de hacer dinero. Que no me anule.
Quiero un trabajo que me deje respirar, pensar por mí misma, decidir, vivir...
3 comentarios:
perdona el tono paternalista... pero me siento muy orgulloso de haber sido participe del primer post de este blog, que un año ha crecido mucho... y crece, y crece y crece.... Un beso.
Quisiera encontrar un trabajo con todas las características que mencionaste :)
Te mando muchos saludos.
me parece una declaración de intenciones cojonuda, todo un manifiesto. debería redactarse así mismo en la constitución para hacerlo derecho fundamental.
Publicar un comentario en la entrada