martes 15 de diciembre de 2009

FELICES FIESTAS

sábado 29 de agosto de 2009

Lo peor del fútbol

La imagen es más que ilustrativa...
Un joven aficionado del Elche CF, en el último partido contra el Hércules CF
En ocasiones, más de las deseables, el fútbol saca lo peor de las personas. Esperamos que, en la temporada de fútbol profesional que empieza hoy, prime la deportividad, es decir la educación y el respeto, por encima de todo lo demás.

viernes 14 de agosto de 2009

La mejor playa del mundo

La mejor playa del mundo se encuentra en España, según el diario británico The Guardian, que sitúa a la de Rodas, en las islas gallegas de Cíes, en primer lugar entre las diez más bonitas de la tierra.
Se trata de un lugar situado frente a la Ría de Vigo, desabitado y abierto al público sólo en verano, con acceso limitado a unas 2000 personas diarias, con agua color turquesa y arena blanca, idóneo para los amantes de la naturaleza en estado puro. Un destino vacacional excepcional. Doy fe de ello.

jueves 13 de agosto de 2009

La voz de la calle

La opinión de la gente se encuentra expuesta en plena calle. En Vigo, como en muchas otras ciudades españolas, existen múltiples ejemplos de ello. Mensajes de índole social y/o política, unos más artísticos que otros, que reflejan las inquietudes de sus habitantes.
Entre ellos, uno de carácter reinvindicativo, situado en el centro de la ciudad y escrito en gallego, sobre los derechos de la mujer. Como se aprecia en la imagen, expresa que estos no son un juego. Quisiera pensar que nadie lo duda. Sin embargo, las 38 muertes por violencia de género en España en 2009 indican, por desgracia, que no es así.

lunes 6 de julio de 2009

Precaución

Este mensaje se encuentra en los pasos de peatones del centro de Barcelona, donde uno de cada tres muertos en accidentes de tráfico iba a pie, lo que me recuerda que España es el país europeo con mayor número de atropellos mortales.

viernes 3 de julio de 2009

U2 recuerda a Aung San Suu Kyi en Barcelona

U2 dedicó un momento del concierto de anoche en el Camp Nou de Barcelona, el segundo de la gira mundial 360º, al recuerdo de Aung San Suu Kyi, la Nobel de la Paz birmana que ha pasado bajo arresto domiciliario o en prisión 13 de los últimos 20 años por su oposición a la dictadura militar establecida en el país desde mediados del siglo XX.
La banda irlandesa incluyó la canción Walk on en el repertorio de presentación del álbum No line on the horizon, del disco All that you can´t leave behind (2000), en cuya puesta en escena participaron unos cincuenta fans que desfilaron por el escenario con caretas de la activista, mientras su imagen se proyectaba en pantallas gigantes. Resultó uno de los momentos más emotivos del concierto, durante el cual el público, conmovido y solidarizado con la causa defendida, apaludió con fuerza y ovacionó a la líder pacifista.
Dedicada a la Aung San Suu Kyi, protagonista de uno de los actos de coraje más grandes del siglo pasado, según Bono, la canción, censurada en Birmania, cuyas autoridades castigan con penas de cárcel a quienes la escuchen, habla sobre una persona que lo abandona todo, incluida su familia, para hacer lo correcto. En este caso, por defender los derechos y las libertades de un pueblo sometido. En concreto, para trabajar a favor de la justicia social y la reconciliación entre los diferentes grupos étnicos.
Éste no resultó el único acto solidario de los de Dublín. Hubo agradecimiento a la labor humanitaria de UNICEF, así como palabras de aliento del Nobel Desmond Tutu hacia quienes luchan por la defensa de la paz y los derechos humanos alrededor del mundo.

martes 30 de junio de 2009

¡Hola, esperanza!

“Diles que tú estás ahí cuando se alargan sus noches, cuando sus dolencias y miedos destrozan sus corazones”. Es parte del mensaje que hallan, en un tablón de anuncios, quienes acuden a la Asociación de Familiares y Enfermos de Fibromialgia de Elche (AFEFE). Palabras alentadoras que resumen la labor social que el grupo cumple desde 2001 para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren una enfermedad incurable y despiadada. Su historia constituye un grito de esperanza que rompe el silencio del desconocimiento y la incomprensión.
Está mejor, pero necesita ayuda. Mercedes Carbonell, de 55 años, se trasladó a vivir a Elche desde Pinoso hace diez meses, huyendo del frío. El cambio le ha sentado bien, sobre todo a su salud, tanto física como mental. Lo atribuye al clima cálido de la ciudad. “En mi caso, es un factor importantísimo para sentirme mejor”, añade. Madre de tres hijos y divorciada, convive con la fibromialgia desde hace mucho tiempo. “Creo que la tengo casi toda mi vida, desde la primera menstruación, porque me moría de dolor”, explica. Sin embargo, aún no se ha acostumbrado a ella, sólo la soporta como puede; una tarea un tanto complicada, teniendo en cuenta lo que sufre casi a diario: “Tengo el cuerpo adolorido e inflamado. Los dolores son tan fuertes que hasta vomito. No puedo levantarme de la cama algunas mañanas porque me siento engarrotada. Tengo problemas de concentración y memoria, depresión, ansiedad y trastornos del sueño”, indica. Para aguantarlo, toma antiflamatorios, tranquilizantes y antidepresivos. Entre tres y cuatro pastillas diarias, dependiendo la intensidad de las molestias.
Escuchó la palabra fibromialgia por primera vez en 2003, cuando le diagnosticaron la enfermedad tras deambular de un especialista a otro, incluso psiquiatras, durante varios años, en los que se atiborró de toda clase de medicamentos para desprenderse, a veces sin éxito, de un tipo de dolor desconocido por los médicos. “Pensé que se debía a problemas personales, pero cuando pasaron, seguía mal”, relata Mercedes, quien se vio obligada a reducir ciertas actividades, por ejemplo pasear, debido a sus nuevas limitaciones. “Ni siquiera podía abrir una lata de conservas”, asevera. Lo más frustrante fue no poder coger en brazos a sus hijos. La situación la arrastró a un estado constante de tristeza. Perdió, incluso, las ganas de vivir, hasta que, tras practicarle numerosas pruebas médicas, le dijeron que sufría “una enfermedad nueva y especial, que afecta de manera diferente a cada persona”, recuerda.
La mayoría de fibromiálgicos –se estima que existen entorno al millón en España, pues afecta al 3% de la población, sobre todo a mujeres de mediana edad– ha vivido la misma experiencia, pues diagnosticar esta dolencia, que es un misterio para la comunidad médica, resulta complejo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoció en 1993, definiéndola como una condición dolorosa no articular que envuelve los músculos, de carácter crónico y generalizado, sin establecer, no obstante, qué lo provoca, cómo se erradica y cuáles son sus auténticos síntomas. Por eso cuesta tanto identificarla, ya que deben descartarse otras enfermedades, lo que lleva al enfermo a someterse a abundantes pruebas que alargan en el tiempo el proceso del diagnóstico. En concreto, lo que se debe demostrar es que el paciente tiene entre 11 y 18 puntos sensibles en los cuatro cuadrantes del cuerpo, que causan dolor al ser presionados.

POR UN ANUNCIO

Desde que conoció su enfermedad, Mercedes lucha a diario contra su cuerpo al límite de sus fuerzas, buscando maneras de sentirse bien. Ha asumido que convivirá con ella hasta el último de sus días, pero se manifiesta dispuesta a hacer lo que sea necesario, incluso a cambiar de lugar de residencia, para disminuir el dolor en la medida de lo posible. En Elche, donde podrían haber hasta 1300 fibromiálgicos, ha encontrado un trabajo adaptado a sus necesidades y limitaciones: cuida a una anciana de 95 años, con la que reside. En un paseo por las cercanías de su nueva vivienda, la mujer se topó, hace un par de meses, con un cartel informativo sobre la Asociación de Familiares y Enfermos de Fibromialgia de Elche (AFEFE) en el escaparte de un comercio. Anotó el teléfono y llamó solicitando información. Se interesó en pertenecer al grupo porque “quiero ayudar a otras personas en mi situación y que me ayuden”, según cuenta. Una mañana de mediados del mes de mayo, acudió a la sede de la agrupación, situada en la calle Francisco Tomás y Valiente, número 42, y conoció a Susi Avilés.
Mercedes no ha sido la única en conocer a AFEFE por un anuncio. De hecho, la historia de este grupo, al que pertenecían 660 personas el 31 de diciembre de 2008, el 90% mujeres, comenzó con un cartel informativo con un teléfono, allá por 2001. Lo colocó Susi Avilés, la fundadora de AFEFE, presidenta del colectivo hasta marzo de 2008, cuando la sustituyó María Jesús Blanes. En la actualidad, desempeña el cargo de coordinadora. “Cuando me diagnosticaron la enfermedad, pensé que era rara. Supe que afectaba a bastantes personas cuando contacté con la asociación de Alicante. Otra chica y yo, asesoradas por el ayuntamiento, comenzamos a movernos para crear una en Elche. Lo primero que hicimos fue poner un cartel con mi teléfono en una farmacia”, explica Avilés, que continúa: “La primera sede estuvo en mi casa, en la habitación de uno de mis hijos”.
Desde que se constituyera de manera oficial el 7 de febrero de 2002, la Asociación de Familiares y Enfermos de Fibromialgia de Elche trabaja para “ayudar a los enfermos ilicitanos y a sus familiares a que tengan una mejor calidad de vida”, explica su coordinadora. Primero, en una sala del Centro Social de Altábix; después, en otra del Centro Social de El Plá; ahora, en unas instalaciones propias en El Toscar, abiertas de lunes a jueves desde marzo de 2008, que constan de oficina, sala con máquinas para el ejercicio físico y salón polivalente, que alberga varias actividades. En un futuro, en un centro de atención integral para enfermos de fibromialgia con jacuzzi, sauna, gimnasio y salas de recuperación, cuyo local, cedido por el Ayuntamiento de Elche, se encuentra en los bajos del antiguo Mercado de El Plá.
Susi mantiene que el asociacionismo en este caso tiene los beneficios siguientes: “Por un lado, económico. Las actividades físicas que necesitamos para mejorar nuestra salud son caras si las hacemos por nuestra cuenta. Por otro, anímico. Aquí encuentras personas que te comprenden y te ayudan, con las que te identificas porque hablamos el mismo idioma. No te sientes rara ni desplazada”.

UNA MÁS

En la sede de AFEFE, Mercedes entregó una fotocopia de DNI, dos fotografías y copia del informe médico que diagnostica la enfermedad; cumplimentó, además, una ficha de inscripción con sus datos bancarios para domiciliar el pago de la cuota anual (12 euros) y la inscripción (6 euros). Desde ese momento, la mujer forma parte de los 550 socios enfermos que integran la asociación, entre quienes figura Juan Carlos Ramiro, de 36 años, uno de los pocos hombres del grupo. “La ayuda en Elche es AFEFE. Cuando me apunté, me deprimí más por todos los problemas que me transmitían los demás. Ahora me lo tomo de otra manera, y vengo a hacer ejercicio. Gracias a la asociación podemos hacer cosas que no podríamos por nosotros mismos”, relata el joven, a quien diagnosticaron fibromialgia “hace seis o siete años”, en un grado tan alto que resulta incapacitante.
Los demás afiliados son familiares o socios solidarios. Entre estos últimos se encuentra Paqui Llorens. “Sé que sufren mucho. Están deprimidos, se sienten inservibles. El apoyo de la gente que no tiene la enfermedad es fundamental, les ayuda mucho. No puedo estar en mi casa sabiendo que están mal. Vengo aquí, hago ejercicio y estoy con ellos”, cuenta.

ALIVIAR EL DOLOR

El primer día que estuvo en la sede de AFEFE, Mercedes recogió documentación sobre el programa de actividades y servicios promovidos por la agrupación para aliviar los síntomas provocados por la enfermedad: desde ejercicios físicos en piscina climatizada con monitor, gimnasia terapéutica, yoga y taichí y fisioterapia, hasta talleres, asesoría jurídica, terapias psicológicas en grupo, viajes y charlas, financiados a través de las aportaciones de los afiliados y una serie de subvenciones de instituciones públicas y privadas. “Me interesa sobre todo la gimnasia acuática y el yoga para descongestionar el cuerpo, y la terapias psicológicas para desconectar, para cortar con este mal que tengo”, asegura la nueva socia.
Santiago García es el monitor que se ocupa de la parte física. En su opinión, la inmovilidad a la que son arrastrados los enfermos, destroza. “El ser humano está hecho para moverse. La fibromialgia le dice a la persona que no se mueva, que no salga, que no haga nada”, explica. Por tanto, el ejercicio resulta el aspecto terapéutico más importante para el tratamiento de la enfermedad. “Se persigue una mejor funcionalidad a nivel muscular, aliviar el estrés en las articulaciones y prevenir la atrofia”, asevera el monitor. Y continúa: “En el agua se trabaja muy bien. La movilidad es más sencilla porque desaparece el estrés que ejerce la gravedad en rodillas, tobillos y a nivel lumbar, lo que permite coger tono muscular sin carga”.
En el apartado 5 del Decálogo Contra la Fibromialgia de la Sociedad Española de Reumatología se puede leer: “El ejercicio no sólo mantiene en forma los músculos y pone a punto el sistema cardiovascular, sino que disminuye el dolor, favorece el sueño, mejora la sensación de fatiga y disminuye la ansiedad y la depresión. Lo mejor para la fibromialgia es el ejercicio aeróbico, que es aquél que incrementa la frecuencia cardiaca y el consumo de oxígeno. Caminar, correr, andar en bicicleta o bailar son algunos ejercicios que favorecen el control de la enfermedad”.
De la parte emocional se responsabilizan dos psicólogas. Plácida Martín es una de ellas: “Trabajamos mucho la psicología positiva para que valoren lo bueno de la vida”. Sus terapias sirven para que los enfermos refuercen la memoria, recuperen la autoestima, adquieran habilidades sociales y aprendan técnicas comunicativas. “Son talleres enfocados a la aceptación de sus limitaciones y a la habilidad de hablar con los familiares, que son los que muchas veces no entienden el problema”, comenta la terapeuta.
Entre los mensajes que aprenden, se encuentra el siguiente: “Aprecio todo lo que has hecho y puedes hacer por mí, incluyendo tu esfuerzo por informarte y entenderme. Pequeñas cosas significan mucho para mí y necesito que me ayudes. Sé gentil y paciente. Recuerda que dentro de este cuerpo dolorido y cansado, todavía sigo estando yo. Estoy tratando de aprender a vivir día a día con mis nuevas limitaciones; a mantener la esperanza en el mañana. Ayúdame a sonreír y a ver las cosas maravillosas de la vida”. El texto se encuentra impreso en el folleto informativo que AFEFE reparte el 12 de mayo, a modo de reivindicación social, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Fibromialgia.

VISIBLES

“Nunca me he sentido discriminada porque los comentarios de los demás nunca me han afectado”, cuenta Mercedes. La mujer reconoce, sin embargo, que el desconocimiento y la incomprensión existentes entorno a la enfermedad afectan a la mayoría de fibromiálgicos: “Bajan la moral”, manifiesta. En este sentido, la Asociación de Familiares y Enfermos de Fibromialgia de Elche lucha por el reconocimiento social de esta dolencia, denominada por algunos “el mal de las amas de casa”, para visibilizar a las personas que la padecen, con el propósito de que sean tratadas con la misma sensibilidad y obtengan las mismas prestaciones sociales que quienes sufren otras enfermedades.
Esther Vidal, portavoz de la asociación, asegura que las personas a las que representa se sienten discriminadas por parte de la sociedad, en particular por el colectivo médico. “Aún hay médicos que aseguran que nuestra enfermedad no existe”, opina. Y prosigue: “No es justo que algunos nos traten como si fuésemos delincuentes intentando defraudar a la Tesorería, basándose en que ésta es una enfermedad de vagas”. La representante de AFEFE mantiene que muchos enfermos han sido personas muy activas, luchadoras y trabajadoras, de ahí su depresión. “La enfermedad nos limita a edades muy tempranas, por lo que ya no podemos llevar la vida activa que llevábamos, ni dentro ni fuera de casa. Nos sentimos encerrados en un cuerpo anciano, cuando nuestra mente es aún joven y activa. Cómo no vamos a tener ansiedad y depresión”, expone Vidal. Esta mujer es la autora, además, del blog “Vivir en silencio la FM”, el cual creó en agosto de 2001 para unir a los enfermos en la lucha para el reconocimiento de la fibromialgia como enfermedad incapacitante.

MENSAJES DE ESPERANZA

La primera impresión que obtuvo Mercedes de AFEFE resultó positiva: “Presta un servicio muy bueno”, señala. “La enfermedad nos corta los caminos de la vida, física y psicológicamente. Es un muro que nos aísla. Allí, entre especialistas y enfermos, construimos puentes que nos liberan un poco”, continúa.
Después de apuntarse, salió de las oficinas con la intención de marcharse, pero se detuvo un momento para observar las imágenes colgadas en el pasillo. Se sintió identificada con aquellas mujeres que reían en las fotografías. “Aun sintiéndonos mal, luchamos. Nunca nos curaremos, pero nos sentimos ganadoras porque buscamos la manera de sentirnos bien”, confiesa. Tuvo tiempo también para leer algunos de los mensajes situados en los tablones de anuncios, cargados, en su mayoría, de filosofía positiva y optimista. Uno captó su atención de inmediato: una poesía con título “La esperanza de la vida”, dedicada a los fibromiálgicos y firmada por Delfina Carrillo Ramírez. Comienza así: “Hola, Esperanza. ¿Qué tal? ¿Qué vas a hacer esta noche? Yo te quisiera invitar a cenar con unas amigas. Diles que tú estás ahí cuando se alargan sus noches, cuando sus dolencias y miedos destrozan sus corazones”.
Mercedes se marchó de la sede de la asociación con una sonrisa en los labios, con muchas ganas de volver para iniciar el tratamiento. “Con la esperanza de disfrutar como antes aunque sea menos, de recuperar el placer, de volver a sentir pasión por la vida”, concluye.

martes 23 de junio de 2009

La periodista y el antiterrorista

La muerte del agente antiterrorista Eduardo Puelles, me ha recordado el testimonio de la periodista Lilián Aguirre en "Heridas en la sombra. Las otras víctimas de ETA" (Adeire Publicaciones S.L 2008), el cual leí, conmovida, hace algún tiempo.
Se trata de un relato verídico, basado en la experiencia personal de la autora, unida a un guardia civil antiterrorista desde los 21 años, que detalla tanto el trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado en la lucha contra ETA, así como la angustia y el dolor vividos por sus familiares.
Resulta recomendable para reconocer la labor que desempeñan esos héroes anónimos, que arriesgan su vida, pese a la falta de recursos y consideración social, para defender la de los demás, sin otra pretensión que sentirse orgullosos de hacer bien su trabajo. A su vez, sirve para tomar verdadera conciencia del problema social que plantea el terrorismo, puesto que hay otras víctimas de ETA aparte de los casi mil muertos y millares de heridos ocasionados desde su primera acción violenta en 1961: víctimas vivas, sin cicatrices de metralla en el cuerpo, las cuales, en muchos casos, han tenido la suerte de no enterrar a un ser querido, pero sufren a diario el castigo de ser padres, hijos e hijas, esposas, maridos y hermanos o hermanas de un guardia civil o un policía; personas que han sufrido tanto, aun en silencio y a la sombra, que tienen el alma herida para siempre.
Por otro lado, resulta una llamada de atención a los políticos y gobernantes, que parecen vivir ajenos a la realidad, preocupándose solo de quienes se enfrentan cuerpo a cuerpo con los asesinos cuando fallecen en acto de servicio, así como a los medios de comunicación, los cuales informan sin conocer en absoluto la lucha antiterrorista, según la autora, propiciando, en ocasiones, que la pasión por la exclusiva desbarate el trabajo de meses realizado por muchas personas.
Mi pésame a la familia de Eduardo Puelles. Todo mi respeto y admiración hacía quienes dedican su vida a proteger y defender la libertad de los demás ciudadanos de este país.

jueves 30 de abril de 2009

No significa no

Creencias como “Las mujeres son más sensibles que los hombres” perpetúan la desigualdad social de la mujer y tienen como consecuencia más trágica la violencia de género. La Asociación de Mujeres Vecinales de Elche ha impulsado un programa preventivo con adolescentes para detectar y modificar conductas sexistas. Se pretende combatir el maltrato a la mujer estableciendo un sistema de relaciones basado en la igualdad.

¿El lugar de la mujer es la casa? ¿Es ésta inferior al hombre? Se da por hecho que los jóvenes creen y viven en igualdad porque suelen responder a estas preguntas de manera negativa. Sin embargo, la realidad es otra. Si se usa un vocabulario políticamente correcto, admiten que hay diferencias de género. Y no resulta extraño que las chicas digan: “Somos más pacientes y cariñosas, y es lógico que nos quedemos en casa cuando tengamos hijos”. Es más sutil, está más encubierto, pero sigue siendo sexismo: el efecto más trágico de la violencia de género.
Los esfuerzos por erradicar la violencia hacia la mujer en España apenas surten efecto, pese a una aparente sensibilización social. Las víctimas han aumentado desde 1999, cuando se registraron 54 muertes. En 2008, 75 mujeres fallecieron a manos de sus compañeros sentimentales o ex parejas, cuatro más que el año anterior, según datos del Instituto de la Mujer. La vigencia de mitos y falacias sexistas, transmitidos de manera generacional, dificulta la resolución del problema.

INTERVENCIÓN

Los expertos advierten que las acciones preventivas en materia de violencia de género deben centrarse en las creencias sexistas presentes en niños y niñas, adolescentes y jóvenes, para impedir que se conviertan, en el futuro, en actitudes violentas y discriminatorias, que perpetúen el maltrato a la mujer. Porque estas pautas de conducta interiorizadas inconscientemente desde la infancia, se transforman en prácticas de desprecio y desvaloración hacia lo que ellas son o hacen. Que haya hombres que todavía piensen que cuando una mujer dice no quiere decir sí, lo prueba.
Siguiendo las sugerencias de los profesionales, personal del Servicio de Atención Integral a la Mujer (SAIM), de la Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Elche, entidad que, por otra parte, atendió 201 casos de violencia de género en 2008, imparte charlas preventivas en institutos desde hace unos años. Los promotores de esta iniciativa están convencidos de que sólo con la educación y la formación se conseguirá una sociedad más justa, tolerante e igualitaria. Su lema es: “Educar para convivir”. Transmiten a los estudiantes mensajes como el siguiente: “Si te hace daño, no te quiere. El amor no duele porque amar es compartir, escuchar, dialogar, acariciar… Amar es dejar ser”.
Ésta no es la única intervención con adolescentes en la ciudad. La Asociación de Mujeres Vecinales de Elche, adonde acudieron 30 mujeres maltratadas en busca de ayuda el año pasado (cifra similar a la de 2007), se puso manos a la obra en 2004. Impartió talleres preventivos en cinco centros educativos hasta 2006, en los que participaron al menos 528 estudiantes. En estos momentos, la agrupación forma a un grupo de 27 personas para retomar la iniciativa el próximo curso. “Para nosotras, la educación en la “no violencia” es el método más eficaz para erradicar esta lacra social que afecta a miles de mujeres”, aseguran desde la asociación.
La importancia de que Mujeres Vecinales siga apostando por esta clase de actuaciones educativas se advierte en los resultados de los primeros talleres, en cuya memoria consta que las ideas y creencias del universo machista continúan vigentes entre la población joven. “En sus comentarios todavía se refleja la asunción de que somos diferentes porque hay cosas de chicas y otras de chicos”, se afirma en la evaluación, de la que se desprende, además, que desconocen qué es la violencia de género y por qué se produce. Creen que no tiene nada que ver con ellos, por lo que atribuyen a jueces y policía la responsabilidad de solucionar el problema. Según el documento, entienden como un juego los empujones, peleas e insultos entre compañeros, y reducen los actos violentos a las violaciones y a los asesinatos. Y la cosa no queda ahí. La memoria señala que estos jóvenes mantienen ideas de tipo: “Las mujeres sólo quieren que les pongan un billete encima de otro y ya está”; que ellos se molestan menos ante comentarios machistas, y ellas asumen su diferencia por ser mujeres, justificando prácticas como volver a casa antes por correr mayor peligro. Por último, la evaluación indica que los adolescentes creen que la mujer está mejor preparada para el cuidado de los hijos, por lo que debe renunciar a su trabajo para atender mejor esta responsabilidad.

SEXISMO BENÉVOLO

La psicóloga Nieves García, colaboradora de Mujeres Vecinales, explica que, en la actualidad, existe una nueva forma de sexismo, etiquetado como benévolo por los expertos por tener un tono afectivo positivo que resulta más aceptable. Expresa un deseo por parte de los hombres de cuidar, proteger y adorar a las mujeres, basado en una visión limitada de éstas. Cuesta más de detectar y eliminar. “El afecto y el cariño son más importantes para las mujeres que para los hombres”, “Las mujeres están mejor dotadas para complacer a los demás” o “Las mujeres son más sensibles que los hombres” son algunos ejemplos, según García.
La terapeuta defiende la necesidad de trabajar este sistema de prejuicios con los adolescentes de la ciudad. “La sociedad asume como ciertas creencias de igualdad que todavía no son realidad”. “Se demuestra con el aumento de embarazos no deseados−continúa−dando por hecho que ya hay una buena educación sexual, que los y las jóvenes saben de sexo y no necesitan nada, pero, además de un aumento de embarazos, cada vez se mantienen relaciones a edades más tempranas, en las que la preparación emocional y afectiva probablemente no es lo suficiente madura para afrontar esas realidades”. Nieves García lo ejemplifica con un caso común de conducta sexista: “Si un chico propone tener relaciones sexuales y ella no lo tiene claro, acaba aceptando porque, de lo contrario, él se irá con otra”.

REEDUCAR

Erradicar la violencia de género requiere entender la verdadera causa del fenómeno, que no es otra que la desigualdad entre hombres y mujeres. Por este motivo, las responsables de la Asociación de Mujeres Vecinales de Elche opinan que las medidas que deben adoptarse pasan por modificar la situación y el papel de las mujeres en la sociedad, estableciendo así un sistema de relaciones basado en la igualdad. Para conseguirlo, la agrupación mantiene que se debe tomar conciencia de la desigualdad en la que se educa, así como del grado de riesgo de ejercer o padecer violencia de género en un futuro debido al sexismo interiorizado.
Los jóvenes creen que la mujer está mejor dotada para cuidar a los demás Los roles sociales tradicionales disculpan y perpetúan la violencia, lo que exige corregir, según Mujeres Vecinales, los mitos sexistas entorno al maltrato doméstico y a la figura de la víctima y del maltratador. Porque hay quienes piensan que el maltrato es algo aislado, que ocurre, sobre todo, en familias de bajos ingresos y es consecuencia de una pérdida de control momentáneo. No saben o no quieren saber que las mujeres constituyen el grupo humano más discriminado a nivel mundial, sin exclusión de países o culturas, debido a que una de cada tres es golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales o víctima de otro tipo de abuso, según Naciones Unidas.
En las charlas impartidas por el SAIM a más de mil estudiantes en el curso 2005-2006, el 31% de los encuestados afirmó que la mayoría de los hombres que pegan a las mujeres son borrachos y drogadictos; el 85,77% contestó que un hombre socialmente aceptado sería incapaz de maltratar a su mujer; el 14,12% dijo que la opinión de ellas no es igual de respetable que la de ellos, mientras el 7,17% se mostró de acuerdo en que los hombres deberían tener más derechos y obligaciones que las mujeres. A su vez, 69 adolescentes secundaron que las mujeres y niñas maltratadas se lo merecen, mientras que el 5% las consideró culpables de que las acosen. El 3,12% no haría nada ante un caso de malos tratos. Este tipo de pensamiento, aún minoritario en apariencia, requiere intervención.
En opinión de Mujeres Vecinales, profesionales y otros colectivos implicados en la batalla contra la violencia de género, los niños y niñas, adolescentes y jóvenes deben saber y aprender que las parejas pueden tener diferencias y dificultades, pero que en ningún caso es normal la agresión, ni física, ni sexual, ni psicológica; que el respeto y la valoración mutua es un requisito para el amor, siendo lo primero exigible a toda relación humana; que la agresión es una elección que realiza quien la ejerce, porque cree que puede y tienen derecho a hacerlo; que tanto el hombre como la mujer pueden controlarse; que no existe merito alguno por aguantar a una persona que no sabe amar y convierte a los demás en responsables de sus problemas; que obligar a la pareja a mantener relaciones sexuales sin usar preservativo y consentirlo por miedo a perderla es una forma de maltrato; que las violaciones no sólo se producen en a altas horas de la noche, en descampados y por desconocidos; que de todos y todas depende actuar contra la violencia de género, ya que no es un problema que sólo puedan resolver los jueces y la policía; que las únicas diferencias entre chicos y chicas son de carácter sexual, por lo que ellos pueden ser tan sensibles, cariñosos y complacientes como ellas; que las responsabilidades familiares deben compartirse; que todas las personas tienen libertad para ser, pensar y hacer lo que desean, porque no son propiedad de nadie… Que no significa no.

lunes 27 de abril de 2009

Nada de esto fue un error...

Artículo de opinión de Lara Gª Ontiveros Cerdeño, publicado en Publielx

Ha llamado mi atención por dos motivos: primero, por tratarse de un artículo de opinión en un panfleto publicitario; segundo, por tratar el tema del periodismo. El documento en cuestión lleva por título "Quiero ser periodista". La autora, Lara Gª-Ontiveros Cerdeño, reflexiona en voz alta sobre la situación de precariedad en la que se encuentra la profesión periodística, basándose en su primera experiencia laboral ("Me tocaba pagar para poder trabajar", afirma), para concluir que la decisión que tomó hace cinco años (estudiar Periodismo) ha sido el error más grande en sus 24 años de vida. En mi opinión, defiende una postura un tanto radical, aunque no le falta razón en lo relativo al estado actual de la profesión.

El artículo citado me ha recordado otro caso similar: el mío. Hasta hace unos días y desde febrero de 2004, he trabajado en un periódico comarcal del Medio Vinalopó, al que me he entregado en cuerpo y alma desde el primer día, como si en ello me fuera la vida. En los papeles he aparecido siempre como ayudante de redacción, pero lo cierto es que he hecho de todo menos ser ayudante. Muchas veces, por amor al arte, consintiendo, como bien explica la compañera, pagar e incluso no cobrar para mantener un trabajo que, aun precario, me apasiona. Porque lo importante, si bien necesario, no ha sido el dinero sino la oportunidad de ser periodista. Desde que empecé me he sentido muy afortunada por dedicarme a lo único que he aspirado desde niña: contar historias verídicas en un periódico, así como agradecida con aquellos, los hasta ahora mis jefes, que me ayudaron a conseguirlo. Lo mantengo pese a lo traumática que ha resultado la última parte de la experiencia, debido a que, pese a todo, soy lo que soy hoy día gracias a ella, en su totalidad.

Siento que este capítulo de mi vida profesional haya terminado así, en los juzgados y en el psicólogo, pero mi dignidad está por encima de todo lo demás, incluso de mi vocación. He trabajado mucho, muchísimo por mantener a flote no sólo mi puesto de trabajo sino un producto periodístico que, aunque ajeno, consideraba como propio, y me siento orgullosa por ello. No me arrepiento de haberlo hecho, ni fue un error decidir ser periodista, principalmente porque creo que el periodismo me eligió a mí. Por tanto, seguiré aprovechando cuantas oportunidades se presenten para ser fiel a lo que soy: una contadora de historias vocacional.

sábado 25 de abril de 2009

Propuestas para mejorar y dignificar el periodismo

Los estudiantes exponen las conclusiones de las jornadas

La IV trobada de joves lectors ha finalizado con la lectura por parte de un grupo de estudiantes, en representación de las ocho universidades participantes, de las conclusiones de las jornadas de debate y reflexión sobre la actualidad y el futuro del periodismo.

En resumen, las propuestas para mejorar y dignificar la profesión pasan por entender el concepto de "periodista orquesta" no como sinónimo de precariedad laboral, sino como modelo de mayor profesionalidad (polivalentes y versátiles); rentabilizar la prensa digital (la gente debe entender que la información tiene un coste); aprovechar las nuevas tecnologías (Internet y el periodismo ciudadano) para conocer las necesidades de la gente (fuentes); disminuir el periodismo de declaraciones y los gabinetes de prensa porque pervierten el sistema, así como potenciar el periodismo local para volver a lo tradicional (periodismo de calle).

En cuanto al Plan Bolonia, los estudiantes creen que el mayor problema para su aplicación en España es la financiación y la influencia de la empresa en las universidades, aunque consideran que puede aprovecharse para incluir en los planes de estudio la formación en inglés y periodismo de proximidad, los blogs como herramienta de trabajo habitual y una mayor relevancia del análisis deontológico, así como para revalorizar la formación profesional vinculada al periodismo.

viernes 24 de abril de 2009

UMH: "Somos estudiantes, pero nos sentimos periodistas"

Saray García y Montxo Vicente explican cómo es la formación en la UMH

Los estudiantes alicantinos Virginia Ramírez, Saray García, Montxo Vicente y Lorena Escandell han representado hoy a la titulación de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche , con el asesoramiento de la profesora Fátima Navarro, en la IV trobada de joves lectors, en Barcelona, con la ponencia: "El periodisme comarcal i local, quina formació requereix?".

Los jóvenes han explicado los métodos y las herramientas que utilizan para su formación profesional, basándose, sobre todo, en dos asignaturas: Lenguaje y Técnicas de Comunicación Escrita (3º) y Producción Periodística (4º). De esta manera, han expuesto que participan de manera activa en todo el proceso periodístico, desde el planteamiento del tema al profesor hasta la publicación del trabajo en blogs, además de usar técnicas tradicionales (trabajo de calle y fuentes de información propias) y aprovechar al máximo las nuevas tecnologías para llevar a cabo un periodismo más cercano al ciudadano, lo que les hace sentir periodistas las 24 horas del día, así como profesionales polivalentes y versátiles.

La exposición ha resultado interesante a los asistentes, que han valorado de manera muy positiva este modelo formativo.

El futuro del periodismo, en Canyamars

Los estudiantes llegan al albergue de Canyamars sobre las 10.30 horas

Entorno a ochenta estudiantes de Periodismo de ocho universidades de Cataluña y la Comunidad Valenciana se han reunido hoy en la IV trobada de joves lectors, con título "Oportunitats per a la premsa en època de crisi", en el albergue Mas Silvestre de Canyamars (Barcelona), que, organizada por la Associació Catalana de la Premsa Comarcal, se prolongará hasta mañana por la tarde.

Se trata de un foro de debate y reflexión sobre la actualidad y el futuro de la profesión, que contará con seis ponencias: Com és el periodisme del segle XXI?, de los estudiantes de la Universidad Pompeu Fabra; Formació del periodista del futuro de la premsa local i comarcal, de los de la Ramon Llull; El periodisme comarcal i local, quina formació requereix?, de la Universidad Miguel Hernández de Elche; L´avanç de la tecnologia genera propostes de comunicació ciutadana, de la Autónoma de Barcelona; Oportunitats de negoci de editors como estratégia de superació de la crisi econòmica global, de los alumnos y alumnas de la Universidad Abat Oliba, así como la presentación del proyecto Delcamp.es, por parte de estudiantes de la Universidad de Vic.

lunes 20 de abril de 2009

La hora

Entró en el dormitorio, cerró la puerta de un golpe y echó el cerrojo. Observó la habitación unos segundos, mirando cada rincón, persiguiendo el olor que desprende la vida casi extinguida. Se dirigió a la cama, deshecha, y tocó las mantas, ahuecadas, todavía calientes. Se agachó, miró debajo. Nada, salvo polvo. Una vez en pie, se encaminó hacia la palangana abandonada a un lado del camastro y acarició el agua sucia del interior. Miró el suelo y encontró restos de sangre que acababan en el armario. Sonrió. Ya se sentía ganadora.
El viejo la oyó avanzar despacio hacia su escondrijo. El miedo se intensificó. Se acurrucó sobre sí mismo y cerró los ojos, cubriéndose la cara con las manos. Mantuvo la respiración… Tanto, que se ahogó.

miércoles 15 de abril de 2009

Crítica cinematográfica (consejos)

Los estudiantes Hugo, Pedro y Lorena, con Antonio Sempere. Foto: EL ALMARIO

Antonio Sempere (segundo por la derecha en la imagen) es periodista y escritor, además de profesor de crítica cinematográfica de 3º de Periodismo en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Ahí van algunos requisitos y consejos para la elaboración de un texto crítico, extraídos de sus clases:

Un buen texto crítico es aquél que hace disfrutar al lector sin haber visto la película citada. Arranca con fuerza y acaba con claridad. Contiene sinopsis y valoración en un espacio reducido. Para su elaboración se necesita un estilo personal, propio; escribir bien; posicionamiento (a favor o en contra); plantear y defender una tesis; no contar la película; documentación y referencias, interrelacionar datos; un título sugerente que condense el planteamiento.

Resulta aconsejable identificarse con un crítico de cabecera (Carlos Boyero, Sergi Sánchez, Jordi Costa, Begoña de Teso...); tener claro el final, la última frase; separar el QUÉ (lo que quiere contar el autor) y el CÓMO (los medios de los que se vale, la opción estética...) para analizar la obra.

Para practicar, se puede visionar y analizar los siguientes cortometrajes: La explicación (Curro Novallas); No se preocupe (Eva Ungría); Heterosexuales y casados (Vicente Villanueva); 18 segundos (Bruno Zacharías y MacGregor); Alumbramiento (Eduardo Chapero Jackson); La concejala antropófaga (Pedro Almodóvar); Siempre quise trabajar en una fábrica (Esteban Crespo) y El futuro está en el porno (Vicente Villanueva)